Si la presencia de la ignominia
es este estado
fracturado

Conmina tu presencia
enérgica
para saber que atentar cada día
contra uno mismo
significa
haber perdido el sueño
haberse robado a uno mismo
la esperanza
sonrisa de gris sangre
baile de gris noche
sumas de gris cabello
sueños de gris cemento
ojos de gris ciego
cuentos de gris roto
saliva de gris espuma
gris de espera
muecas de gris
gris de grises
Cavila que no fue una anécdota
tendrá tiempo de ponerle sonrisa
a las cosas

El azul indómito no pretende
a una extraña
ahora diverge
como si una oposición a otra fuera
sodomía

Saciaba el ansia de poder
con una escena de amor
poderosa
que revivía cambiando matices
como la partitura interpretada

Una mirada esquiva el agujero negro
y cada latido es diferente
por imposición de acompañantes
y por la falsedad argumental

volver volver volver
como si esta noche fuera aquella primera vez...

Un hombre mira su mano
y si tiembla sabe que vive
y si suda, sabe que ama
En los idiomas que habitas
y en la reconstrucción de un alma
percibe la composición exacta del valor que tienen
las sonrisas y los días
que no llueve.

Satisface el cumplimiento con la deuda
de quien no transmite afección
sino cadencia y pulso

El silencio de tu nombre
no esquivo
la línea difusa de un alma que no permite
la disputa un día más,
dispuesto a la alegría
que conviene el crecimiento
dispuesto al destino
siempre aparente y fugaz.

Un hombre cansado, descansa
Un hombre prevenido desvive el momento
buscando el hilo para anudarlo todo
la costura que se rompe expande el universo.
Viajan los versos
o te buscan
tú entonces vuelves a preguntar
por el muerto.

Rompes la poesía en el sentido más puro
y la vida no te devuelve el golpe.

No hallarás latido en la ausencia.
Si la renuncia llega cómplice
nada nos convertirá en mártires.
Corrimos riesgos
jugamos a ser mayores
creyendo ser pequeños

El fraude fue la edad
no el juego

No sé qué quiso decir
se lo perdoné todo
pero ya no fue un duelo
sino la herida

El triste fin de mes
la desolación
el ahogo llegó por la certeza
al rápido devenir de la coartada

Hago girar mi rueda como dos aspas loco*

H AGO girar mis brazos como dos aspas locas... en la noche toda ella de metales azules.] Neruda Tú ya sabes qué sucede cuando... toda...